Algunas reflexiones iniciales sobre mis viajes a Liverpool

Este viaje realmente comenzó hace unos cinco años, cuando me empecé a interesar en las prácticas reales de la arquitectura y no sólo en los discursos que los arquitectos presentan como la realidad de la arquitectura. Este cambio me animó a una progresiva superación de lo que ahora reconozco como un ‘idealismo retórico’ –en el sentido hegeliano– en el discurso arquitectónico que tiene una función  ideológica precisa y que me gustaría tratar de desentrañar en los siguientes posts. Como dije, este itinerario intelectual y experiencial comenzó con una incursión en la Teoría Social. Buscando respuestas sobre el proceso real de producción de la arquitectura en la sociedad, me desilusioné cada vez más con la teoría de la arquitectura –tan limitada e idealista– y también con mis anteriores intentos de responder a esta pregunta en las líneas de filosofías post-estructuralistas que, a pesar de que funcionaron muy bien en mis años académicos, parecen quedarse cortas con respecto a las luchas concretas, al parecer por su falta de compromiso y estructura general.

Inmersión en la teoría social y más allá

Por lo tanto, mientras más dejaba atrás mi entusiasta matrimonio académico con la teoría posmoderna más me interesa en la Teoría Social, en particular la de Henri Lefebvre. Me encontré con su libro La Producción del Espacio en  el 2007, cuando estaba empezando mi proyecto de título en la Universidad. En ese momento estaba leyendo mucho sobre la fenomenología en la arquitectura a través de los libros de Juan Borchers (un arquitecto chileno) y Juhani Pallasmaa. Lo primero que me llamó la atención acerca de la teoría de Lefebvre sobre el proceso de producción del espacio es su  asombrosa similitud con la teoría de Borchers, especialmente su enfoque en el cuerpo humano como el punto de partida ontológico y material de la producción del espacio y la arquitectura.

Devenir-político a través de la teoría radical

En aquel entonces, mi punto de vista político solo surgía a partir de mis intereses intelectuales. Y debo decir que en la práctica no era más que otro liberal que vivía en este mundo sin mayores problemas. Estas perspectivas políticas eran bastante borrosas, desarticuladas e instintivas y no tenían ninguna base en algún tipo de pasión política, fundamentos ideológicos conscientes  o experiencia de vida traumática. Sin embargo, en la búsqueda de la base del pensamiento de Lefebvre me encontré con el Marxismo Occidental y su historia. Estaba claro que, para desentrañar el método de pensamiento de Lefebvre, tendría que hacer frente a la teoría de Marx en su totalidad, pero parecía una tarea difícil de lograr en tan poco tiempo. Así que empecé a leer mucho sobre Marx, pero nada escrito por él mismo como un curso introductorio. Libros de geógrafos como Edward Soja –quien fue mi introducción a Lefebvre– y David Harvey me ayudaron mucho, debido a su enfoque en el proceso espacial de la acumulación capitalista.

Aprendiendo a criticar la ideología y la cultura del capitalismo

En la última etapa de mi proyecto de título me interesé también en las preguntas sobre la ideología y su relación con la estructura económica y la vida cotidiana. Me encontré con un tipo histriónico llamado Slavoj Zizek. Su teoría lacaniana de la ideología me hizo mucho sentido al confrontarla con los típicos argumentos liberales que declaran la ‘muerte de la ideología’. Entonces encontré a Fredric Jameson, un crítico literario marxista, muy conocido en América, pero cuyo trabajo sobre el Posmodernismo no había tenido la oportunidad de leer en profundidad.

El último viaje de apertura: la economía política como teoría radical

Finalmente, y después de pasar por el curso online completo de El Capital Volumen I  con el profesor Harvey y añadiendo un toque con los videos de Brendan Cooney  sobre el tema, empecé a leer El Capital de Marx. En un primer momento una lectura muy fácil, pero cada vez más compleja a medida que iba profundizando.

Empecé a desarrollar un Fichero Bibliográfico y la pregunta se produjo con una frase de Harvey en la que señala las principales referencias de Marx en la preparación de El Capital (Filosofía Crítica alemana, Socialismo Utópico francés, Economía Política Clásica) y la forma en que tomó esas referencias y las fusionó críticamente. Así que pensé: ¿Que pasaría si tomo la Teoría de la Arquitectura, la Teoría Social Crítica y la Economía Política y hago algo similar en un proyecto de investigación a largo plazo?

… Y Liverpool?

¿Por qué Liverpool? En cierto modo, podría haber sido cualquier lugar, incluso Chile –soy chileno por si acaso. Con un proyecto tan claramente delineado ¿Por qué molestarse en estudiar en el extranjero, con todas las complejidades y los contratiempos que implica un gran viaje? – aunque también grandes descubrimientos. Supongo que quería ver cómo luce realmente un país llamado ‘desarrollado’  y también para comprobar si el sistema educativo es tan impresionante como los medios informan. Claro que fue una buena estrategia para sortear el callejón sin salida del trabajo asalariado en Chile. Tengo que admitir que si hubiera permanecido en Chile, argumentando que podría hacer frente a esta investigación por mi cuenta –sin ningún tipo de orientación de posgrado–, no habría sido capaz de esquivar nuevamente el trabajo asalariado, así que creo que habría sido una tarea extremadamente difícil.

No sé si el argumento anterior justifica mi decisión y, francamente, no me importa. Una cosa es segura: quería con todas mis fuerzas embarcarme en este proyecto, y lo haré sin importar la situación contingente a la que me enfrente. No puedo concebir ninguna otra manera de dar respuestas y plantear nuevas preguntas a mi conocimiento del mundo y mi sentido de ‘qué es lo que se debe hacer’. Es una cuestión muy teórica pero también práctica, ya que esboza un posible camino para mis acciones futuras, tanto como individuo como ser social.

¿Y qué hay de la ciudad de Liverpool? ¿No era este post acerca de ella? Mis pensamientos y sentimientos son bastante confusos. Aparte de la deslumbrante primera impresión  de estar por primera vez en un país y ciudad capitalista del  ‘primer mundo’, tengo que decir que Liverpool se ha ido desentrañando poco a poco ante mis ojos. En primer lugar, me encontré con una ciudad muy turística, un paraíso de los consumidores, en definitiva, la apariencia de un paraíso burgués, una ciudad que lo tiene todo, llena de tiendas de todo tipo, llena de bares y clubes que abren todos los días de la semana en una fiesta interminable tipo ‘wild-on’. También un paraíso liberal-democrático y multicultural en el que la diversidad puede ser expresada adecuadamente. Luego, investigué su historia tan estrechamente ligada a la historia del capitalismo que sería, en ese caso, también el paraíso de cualquier pensador marxista. La historia de Liverpool es un palimpsesto viviente para comprender los fundamentos de la sociedad burguesa con todos sus valores, instituciones y sistema de producción. Su riqueza moderna se basa en una  larga y rentable historia con el comercio de esclavos, un gran ejemplo de acumulación primitiva.

La izquierda ha muerto! así que comencemos con la Izquierda!

Hay un blog bastante bueno titulado The Charnel-House escrito por un tipo llamado Ross Wolfe. En uno de sus posts sobre las manifestaciones de Ocuppy Wall Street declaró que ‘La Izquierda ha muerto, larga vida a la Izquierda’, la declaración proviene de un grupo de investigación muy interesante: The Platypus Affiliated SocietyEn este proyecto de investigación tengo la intención de contribuir al largo debate sobre el papel que el pensamiento y la práctica de izquierda debieran desempeñar en la situación actual y en el futuro. Si el amplio proyecto de pensar acerca de las alternativas a la actual irracional dominación capitalista  –y la sociedad conformista burguesa que trajo a la existencia– es del todo factible, no es la gran pregunta sin embargo. Creo que es factible, pero las fuerzas presionando en su contra son tan fuertes, tan interconectadas que tan solo hablar claramente acerca de dichas alternativas se convierte en un problema. ¿Qué tiene que decir una disciplina como la arquitectura  sobre todo esto? ¿No ha estado la arquitectura históricamente demasiado comprometida, al igual que la mayoría de los políticos, con los intereses del capital o cualquier forma de dominio que oprimía a aquellos privados de los medios de producción? Bueno … Sí, claro! pero No, al mismo tiempo. En los próximos posts voy a tratar de responder a estas y otras cuestiones complejas que me pregunto todas las p***s mañanas. Por lo tanto, son más que bienvenidos, levantémonos con el pie izquierdo y comencemos con el proyecto de izquierda!

Acerca de patriciodestefani

My main focus is on the role of architecture within capitalist society and the search for a radical alternative practice. https://artificialorder.wordpress.com/
Esta entrada fue publicada en Comentarios Cortos y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s