Notas Metodológicas (3)

Modificación de la estructura de investigación: el método de presentación de los contenidos

Después de pasar por un debate interno sobre la idoneidad de la estructura de la investigación actual para algunas consideraciones metodológicas y prácticas que concluyó lo siguiente: que no es aconsejable proceder exactamente de acuerdo con el camino tomado por la dialéctica marxista en Capital. Yo creo que el método es correcto, pero tiene que tener en cuenta que el plan de medidas esbozado por Marx era enorme, y lo mismo podría decirse de sus notas preparatorias. En este sentido, David Harvey señala que ‘es es crucial para comprender que se está construyendo un argumento sobre la base de una conclusión ya determinada’.[1] Yo creía que al ‘empezar por el principio’ que necesitaba para iniciar el análisis completo desde el principio, y en esa forma de trabajar a través de él de lo general a lo particular, de la totalidad concreta de sus elementos abstractos que definen. Luego de la conclusión o síntesis consistiría en la reconstrucción de esta totalidad en su movimiento. En un intento por evitar el trabajo demasiado extenso acabé esbozar algo aparentemente aún más amplia.

En su sección sobre el método de la economía política, Marx hace algunas observaciones muy importantes acerca de cómo su método evitará los errores de la economía política clásica, a saber, su unidad de disco que confiar en abstracciones reduccionistas.

Parece ser lo más apropiado para comenzar con los elementos reales y concretas, con las condiciones reales, por ejemplo, para iniciar en el ámbito de la economía con la población, que constituye la base y el sujeto de todo el proceso social de producción. Más detallado muestra consideración, sin embargo, que esto está mal (…) Si uno fuera a tomar la población como punto de partida, sería una idea muy vaga de un todo complejo y por medio de una definición más precisa se podría llegar a los conceptos analíticos cada vez más sencillas (…). A partir de ahí sería necesario para hacer el viaje de nuevo en la dirección opuesta hasta que llegó una vez más en el concepto de población, que es en esta ocasión no es una vaga noción de un todo, sino una totalidad que comprende múltiples determinaciones y relaciones. El primer curso es la histórica tomada por la economía política en sus inicios.[2]

Marx entendió que, si bien el materialismo histórico parte de la premisa de que las relaciones materiales entre los seres humanos son la base de toda la vida y el conocimiento, este último tiene que empezar necesariamente a la inversa-es decir, conocimiento tiene que proceden de ideales conceptos abstractos hasta la reconstrucción de la totalidad concreta que se examina ahora bajo la forma de una totalidad conceptual compleja.

El concepto concreto [por ejemplo, organismo vivo, la población, nación, estado, mercado mundial] es concreto porque es una síntesis de muchas definiciones, lo que representa la unidad de los diversos aspectos. Parece por lo tanto, en el razonamiento como un resumen, un resultado, y no como el punto de partida, a pesar de que es el punto real de origen, y por lo tanto también el punto de origen de la percepción y la imaginación.[3]

La relación dialéctica entre lo abstracto y lo concreto, lo universal y lo particular, por lo tanto se puede definir de la siguiente manera: el resumen no puede existir sin el concreto y viceversa, son mutuamente excluyentes sin embargo, dependen unos de otros. Lo universal se corresponde con lo que permanece constante en la relación entre las cosas concretas. Marx sostiene que el avance de lo concreto a lo abstracto sólo puede tener éxito en la primera instancia, pero no es suficiente.

El primer procedimiento atenúa imágenes significativas de definiciones abstractas, los cables de la segunda de las definiciones abstractas por medio de un razonamiento a la reproducción de la situación concreta (…) el método de avance de lo abstracto a lo concreto es simplemente la manera en que asimila el pensamiento el hormigón y se reproduce como una categoría mental concreta. Esta es, sin embargo, de ninguna manera el proceso de la evolución del mundo concreto en sí.[4]

Tomando ideas de Marx en cuenta y pensando en las principales categorías con las que yo estaba trabajando, me di cuenta de que la mayoría de los análisis era en cierto sentido lo ha hecho, quizás no de manera formal, pero las categorías elementales parecía estar ya operativo: la naturaleza, cuerpo activo y pasivo, la mano de obra, objeto, cosa, el acto, la extensión, magnitud, en la pared, el espacio, la producción, valor, uso, intercambio, la propiedad, el capital, la ideología política, y así sucesivamente y así sucesivamente. Estos elementos eventualmente podría explicar cómo la arquitectura se relaciona con el cuerpo humano y su movimiento, cómo se relaciona con el trabajo humano, las relaciones sociales, ¿cuál es su relación con la naturaleza y la sociedad, ¿cuál es su papel en el modo de producción capitalista, y cómo relacionar el crecimiento del capital a la producción de ciertos tipos de arquitectura que favorecen o cuestionar el proceso de acumulación. Por lo tanto, la resolución es comenzar con los elementos fundamentales irreductibles sobre los que se producirán progresivamente la totalidad del objeto de estudio, y no desde una perspectiva general, la superficie o apariencia empírica concreta.

Acerca de la Estructura General de la Investigación

El título de esta tesis se puede entender de dos maneras según los términos utilizados: el primer término, emancipadora, Es un reclamo a la búsqueda de alternativas al actual estado de cosas en la sociedad burguesa. Está claro que es una declaración política en la medida en que presupone el fracaso de los intentos por defender la naturalidad eterna del capitalismo, por lo tanto, su inevitabilidad.[5] El segundo término, horizontes, Tiene más implicaciones arquitectónicas, por lo que es un horizonte, filosófica y arquitectónica? Es la frontera entre lo perceptible y lo imperceptible, lo visible y lo invisible, sino también entre lo posible y lo imposible.

La emancipación es una palabra cargada, por lo tanto, su significado no es evidente, y es fuertemente dependiente de sus antecedentes históricos. Sin embargo, para esta tesis, emancipación designará al contrario de dominación. Sólo lo que se identifica como dominada, como oprimidos o subyugada, se puede decir que tienen el potencial para la emancipación. Por otro lado, el concepto de horizonte tiene al mismo tiempo, las consecuencias perceptivas, filosóficas y políticas. La distancia del horizonte está determinado por qué tan lejos puede llegar a nuestra vista en relación a su altura sobre el suelo. Es el límite de tres dimensiones que encierra nuestro cuerpo y determina el alcance de nuestro aparato sensorial. Si hablamos de un horizonte histórico, estamos designando cuáles son los límites de nuestra situación actual y, al mismo tiempo, ¿cuáles son sus posibilidades futuras.

Parece que hay un concepto en el que éstos pueden converger período de dos: el de utopía. También una noción muy cargado, la posibilidad de la utopía parece haber sido eclipsado tanto, nuestra imaginación histórica y política, y nuestra experiencia de la vida cotidiana. ¿No sería más correcto cambiar el nombre de esta tesis como horizontes utópicos? Tal vez, pero tenemos que tener en cuenta que no sólo ha sido el pensamiento utópico despedidos después de la final de la guerra fría, sino que también ha llegado a designar a un tipo muy diferente de la utopía, una que podríamos llamar irónicamente realista de la utopía, La utopía de la sociedad de libre mercado. Sin embargo, esta última utopía a menudo se parece más a un distopía, En la que nos obliga a prever un tipo peor de la historia del futuro que el presente que tenemos. David Harvey resume esta contradicción en su libro Espacios de Esperanza:

El amplio rechazo de la utopía en las últimas dos décadas o así debería ser entendida como una caída de específico formas utópicas, tanto en Oriente y Occidente. El comunismo ha sido ampliamente desacreditado como un proyecto utópico, y ahora el neoliberalismo está cada vez más como un proyecto utópico que no puede tener éxito (…) Por lo tanto, debemos dejar que toda la idea de la utopía de cualquier tipo una muerte sin duelo? (…) Hay un tiempo y lugar en el ser humano incesante esfuerzo para cambiar el mundo, cuando las visiones alternativas, por fantástico que sea, proporcionar el grano para la configuración de fuerzas políticas poderosas para el cambio. Creo que son, precisamente, en ese momento. Sueños utópicos en cualquier caso, nunca se desvanecen del todo.[6]

Si queremos mantener vivo el pensamiento utópico, no se entiende como irreal o poco práctico, sino más bien como emancipatoria y radical, tenemos que presentar nuestra sociedad actual a una crítica radical, y un crítica radical sólo puede tener éxito si utilizamos un teoría de los radicales para conseguirlo. Por lo tanto, todo intento de emancipación de las diferentes formas de la dominación del capitalismo nos ha sometido, tiene que comenzar primero con la emancipación del pensamiento. En El Manifiesto del Partido Comunista, Marx y Engels, abogó por el potencial emancipador de la clase obrera, precisamente porque lo veía como la clase de primaria oprimidos y, además, la clase que produce directamente toda la riqueza en la sociedad capitalista.[7]

Horizontes emancipatorios significa que la arquitectura es inherentemente impulsada por el deseo de imaginar mundos posibles, ya sean particulares o universales, concreto o imaginario. El concepto del proyecto y la proyección es un ejemplo de esto a la perfección. Para proyectar es lanzar por delante, imaginar el que aún no es real. No podemos dejar de evitar la dimensión utópica de la arquitectura, su capacidad única para imaginar una realidad todavía no han alcanzado. En este sentido, la arquitectura es de por sí utópica, pero no necesariamente emancipadora. ¿Por qué no revolucionario arquitectura, entonces? Debido a que este término implica no una cosa, sino un proceso que es, por definición, transitorios, y también implica la noción de que la arquitectura puede ser en sí mismo una fuerza revolucionaria, que como veremos está lejos de ser exacta. A diferencia de “revolucionaria” la palabra clave, para creer que un horizonte emancipatorio puede orientar la producción de la arquitectura hacia el desafío del capitalismo en lugar de su reproducción, significa sobre todo que la arquitectura puede tener algún papel que desempeñar en la lucha de los seres humanos para el control de sus vidas, por su emancipación a partir de un sistema en el que las fuerzas abstractas e impersonales determinan el curso de la historia, sin importar sociales, políticos, y los impactos ambientales.

Dicho esto sobre el título, vamos a convertir en la estructura general de la tesis. La estructura se compone de tres partes principales, además de un prefacio y las conclusiones. Tanto la totalidad y las partes componentes se vehiculan a través del método dialéctico de la presentación del argumento, a partir de conceptos teóricos elementales hasta temas más complejos e históricos que se derivan de estas categorías básicas. Estas tres partes tienen una función distinta dentro de la tesis, el primero despliega sobre todo un argumento teórico, el segundo es sobre todo la historia concreta, y la tercera es una síntesis de ambos. Vamos a examinar con más detalle, incluyendo el prefacio y la conclusión (el número de palabras se sugiere solamente):

Prefacio (5% = 3.000 palabras = 5 páginas aprox.): La introducción de la tesis, que comprende un resumen de ella, sino también una descripción de cómo llegó a ser y puntos de vista sobre el método de investigación y presentación. Se comenzará por preguntarse cuáles son las posibilidades de un estudio de arquitectura de emancipación, bajo la forma actual del capitalismo. Entonces, voy a dar una visión general de los límites que impone la acumulación capitalista sobre la arquitectura y los arquitectos, y los roles que han asumido con respecto a estos procesos. Por último me permito sugerir una idea relativa a la celebración potencial, argumentando a favor del concepto de autonomía dentro de la disciplina y su práctica.

Parte I: La arquitectura del capital (30% = 18.000 palabras = 30 páginas aprox.): Esta parte se refiere tanto a los fundamentos de la arquitectura y del capitalismo, tratando de desentrañar su relación estructural a partir de sus conceptos básicos que definen. Aunque esta investigación no se trata de la arquitectura o el capitalismo en general, se argumenta que con el fin de dar una respuesta satisfactoria a la cuestión de la posibilidad de emancipación a través de la arquitectura, uno tiene que entender la naturaleza de ambos, el capital y la arquitectura, junto con su conexiones internas y las contradicciones subyacentes. Para ello será necesario poner en relación las teorías que mejor se han analizado estos fenómenos, y que trató de construir un teoría unitaria. Estos fusión de teorías distintas establecerá las bases necesarias para el análisis histórico concreto de la segunda parte.

Parte II: La producción de la arquitectura en el capitalismo tardío (40% = 24.000 palabras = 40 páginas aprox.): En esta sección, el argumento será sobre todo histórico, tomando ejemplos concretos en los que la arquitectura ha sido pensada desde la perspectiva de la revolución ya sea estético, social o político. Tres momentos históricos se consideran como las más representativas: 1) la arquitectura neoclásica del período de la Ilustración en torno a mediados del siglo XVIII, apuntalado por la Revolución Francesa, y el amanecer de la sociedad liberal-burguesa y el capitalismo industrial, 2) la arquitectura constructivista de la Federación de Rusia Revolución, y 3) las utopías arquitectónicas radicales de la década de 1960. A medida que la preocupación principal es el período que comienza después de la Segunda Guerra Mundial, conocida como el capitalismo tardío,[8] el énfasis se coloca en el tercer momento. Se argumentó que a finales de 1960 fueron la década decisiva fueron la arquitectura posmoderna se forjó y, como tal, estableció una nueva relación con el capitalismo, cuyas características básicas se han mantenido más o menos después del paso de los años. Este fue el momento fueron la disminución de los horizontes de la arquitectura de comenzado. La principal tarea en los últimos capítulos será la de realizar una radical de la crítica histórico-materialista de la arquitectura contemporánea y determinar los factores claves económicas, sociales e ideológicas que llevaron a la situación actual de la arquitectura en la que parece aparentemente la posibilidad de una práctica emancipadora agotado.

Parte III: Una Arquitectura emancipadora? (20% = 12.000 palabras = 20 páginas aprox.): En esta parte se presenta como una pregunta por dos razones: la primera es que implica una relación con el tipo de realidad en la que vivimos, es decir, el capitalismo global, en el que impugnar la sistema está casi automáticamente descartado como esfuerzos utópicos o ideológicos destinados al fracaso. El segundo, por el contrario, deja abierta la pregunta como una especie de invitación, pero también nos advierte sobre el idealismo implícito en ella: no puede haber una arquitectura emancipador en sí mismo? O tal vez la arquitectura puede desempeñar un papel en un amplio proyecto de emancipación? En primer lugar, voy a discutir los límites de la arquitectura bajo las leyes del capital, lo que significa un vistazo a por qué los arquitectos piensan y actúan de la manera que lo hacen, y cómo contribuyen a una especie de actualización espacial que se limita a reproducir las condiciones existentes, es decir, de la ciudad , en lugar de su resistencia o transformación. En segundo lugar, voy a tomar la perspectiva opuesta de la relación concreta entre una obra en particular de la arquitectura y el cambio social revolucionario. ¿Puede la arquitectura juegan un papel en la transformación social? ¿Cuál sería su papel y cómo se juega? Y en tercer lugar, la arquitectura puede, con sus propios métodos y posibilidades, efectivamente desafiar al capitalismo? ¿Puede una obra de arquitectura, por ejemplo, diseñado para actuar como un bloqueo potencial de los flujos de capital a través de las diversas redes de la ciudad?

Conclusiones (5% = 3.000 palabras = 5 páginas aprox.): Una corrección monetaria y el resumen de las principales conclusiones y las tesis de cada parte. Conclusiones evaluará la validez de las tesis propuestas y también reconocer sus limitaciones, fomentando así nuevas investigaciones. Las preguntas sobre el significado del programa en la arquitectura, entendida como un conjunto de normas fundamentales que guían la teoría y la praxis, se presenta como un posible paso siguiente a seguir.

Como se ha demostrado, esta estructura de esquema general está compuesta alrededor de la tríada la teoría de la praxis-la historia-, Sus contradicciones internas y la unidad dialéctica. La ruta propuesta para el desarrollo de los argumentos serán también de acuerdo con esta línea (dialéctica) del pensamiento. La primera parte (teoría) se inicia con la contradicción entre la naturaleza y el hombre y termina con la lucha social por la producción de la arquitectura como la única manera de superar esta contradicción. La segunda parte (la historia) comienza con la contradicción entre la emancipación liberal y la emancipación socialista, y se cierra con una práctica emancipada de la arquitectura como la única posibilidad de superar nuestros problemas actuales. La última parte (la praxis) se inicia con la contradicción entre la reproducción y transformación, y termina con una descripción de una práctica emancipada de la arquitectura en la que el trabajo en sí mismo sería a la vez un vehículo y un dispositivo para la resistencia y la emancipación final del capitalismo. El antagonismo macro entre teoría y praxis tomará la forma particular de la contradicción entre el proceso del proyecto arquitectónico y el programa socio- política en el que se basa.


[1] Harvey, David. Un compañero de El Capital de Marx. Londres, Verso, 2010.

[2] Marx, Karl. Contribución a la Crítica de la Economía Política. Moscú, Editorial Progreso, 1859. Consultado el 10 de diciembre 2011.. pág. 122

[3] Ibid., P. 122

[4] Ibid., P. 122-123

[5] Ver: Fisher, Mark. Realismo Capitalista. ¿No hay alternativa?. Winchester, o Libros, 2009.

[6] Harvey, David. Espacios de Esperanza. Edimburgo, Edinburgh University Press, 2000. pág. 195-196

[7] Marx, Karl, Engels, Friedrich. Manifiesto del Partido Comunista. En: Marx / Engels, Obras Escogidas, t. Uno, Moscú, Editorial Progreso, 1969. Consultado el 10 de diciembre 2011. http://www.marxists.org/archive/marx/works/download/pdf/Manifesto.pdf

[8] Ver: Mandel, Ernest. El capitalismo tardío. Thetford, Norfolk, New Left Review, 1975.

Acerca de patriciodestefani

My main focus is on the role of architecture within capitalist society and the search for a radical alternative practice. https://artificialorder.wordpress.com/
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